DEL FIN DE LA GUERRA FRIA A LA CALIENTE EN AMERICA


Armando Ribas, mayo de 2008.


No me voy a cansar de repetir que la tercera guerra mundial quedó en frío por el calor de las armas nucleares .Así me voy a remitir a dos observaciones que a mi juicio reflejan la evolución última de las relaciones internacionales. La primera fue escrita por Juan Bautista Alberdi en su obra, prohibida Perón, “El Crimen de la Guerra”. Y allí dice: “Las guerras serán más raras a medida que la responsabilidad por sus efectos se hagan sentir en todos los que las promueven y suscitan”. Interpretada esta observación en el siglo XX, las armas nucleares determinaron que no quedarían ni vencedores ni vencidos y del supuesto Armageddon lograríamo el Apocalipsis.


La otra observación al respecto fue hecha más recientemente por el Papa Juan Pablo I, quien dijera antes de morir: “ La gente cree que las armas nucleares son demasiado poderosas y que si se emplearan se destruiría el mundo. Las armas nucleares se fabrican y se acumulan, pero sólo para disuadir al enemigo de atacar y para mantener estable la situación internacional..Mirad a vuestro alrededor ¿Verdad que en treinta años no ha habido ninguna guerra mundial?”. Tan acertado estuvo que llegamos al 2008 sin guerra mundial.


La caída del Muro de Berlín y la subsiguiente implosión del Imperio Soviético le hizo creer al mundo Fukuyama mediante, que había terminado el antagonismo y en una interpretación falaz de Hegel previó el fin de la historia, y el triunfo definitivo de la democracia liberal, Más aun enamorado de Nietszche con el último hombre pareció prever el surgimiento del superhombre: la simbiosis de Cristo y Julio Cesar. O sea el fin de la historia predicho por Marx por la desaparición del antagonismo provocado por la lucha de clases, Fukuama lo previó como el triunfo definitivo de Adam Smith y de la mano invisible.


La realidad es que la historia no ha terminado sino que se presenta en otros términos, en que no obstante la denominada globalización, la desaparición del imperio del mal ha dejado incólume la ilusión del socialismo democrático, mientras queda pendiente la lucha de clases, y Lenín está más presente que antes de morir. En estas nuevas circunstancias la ausencia de las armas nucleares, mientras se mantienen los antagonismos ideológicos de la Guerra Fría, surge el terrorismo, y la posibilidad de las guerras convencionales. Esa es la realidad que enfrenta nuestro continente, y no el supuesto enfrentamiento de las civilizaciones.


Las ideas que se enfrentaban entre las superpotencias y que se detenían ante la posibilidad del holocausto universal , siguen vigentes, ahora sin el temor a lel Apocalipsis. El nacionalismo y el socialismo están tan vigentes hoy en nuestro continente como antes de la caída del Muro de Berlín. Y su vigencia aparece hoy legitimada por la pretensión de la democracia en algunos países y en otros por el accinar terrorista.


El continente está en ebullición , y la falacia de la democracia como legitimación del poder político absoluto , y la supuesta solidaridad en nombre de la pobreza, impide toda racionalidad en el análisis que se considera políticamente incorrecto. O sea como bien dice Thomas Sowell, el que esta en desacuerdo con la izquierda no sólo está equivocado sino que es un pecador. En consecuencia no se puede ni reconocer la realidad sufrida por el continente al Sur del Río Grande a partir del acceso al poder de Fidel Castro en Cuba. Se ignora así que Castro llegó al poder porque el ejercito cubano de los sargentos genrales se lo entregaron. Y se quedó porque Kennedy traicionó a los cubanos en Bahía de Cochinos y poco después al continente en pleno al entregar a Cuba a la órbita soviética.


Asimismo es políticamente incorrecto el reconocer que el resto del continente no cayó en el comunismo por la acción de los militares. Se ha olvidado que Chile que se convirtiera en un ejemplo para América Latina, Salvador Allende pretendía convertirlo en la segunda Cuba en el continente. El rumbo mal que les pese lo cambió Pinochet, Ahora se pretende olvidar ese hecho y aun denigrarlo, y que el éxito de Chile se debe a la democracia, que jamás hubiera existido de haber continuado Allende en el gobierno. No voy a dejar de reconocer las falencias y excesos cometidos por los militares. Pero eso no me impide recordar que éstos vinieron para defender a estos países del terrorismo marxista que impulsado desde Cuba y la Unión Soviética amenazaba la libertad y la democracia.


Hoy el continente está en ebullición, y Lenín está vigente, tanto que Chávez no se esconde para recomendar su lectura. La lucha de clases en nombre de la solidaridad y la democracia está planteada en la búsqueda del poder político absoluto. Y por supuesto toda esta prédica está imbuida del antiimperialismo que se pretende causante de todos los males. Así llegan las nacionalizaciones en Venezuela y en Bolivia y no muy lejos en La Argentina. Esta tendencia se manifiesta democráticamente en estos países en tanto que en Colombia se expresa a través del terrorismo revolucionario, en muchos casos amparados desde los supuestos demócratas.


En un momento parecía que el enfrentamiento Colombia Venezuela sería el detonante de la guerra en el continente. Pero este enfrentamiento por razones que desconozco está pospuesto aun cuando se presenta también con Ecuador. Ahora el referéndum de Santa Cruz en Bolivia se puede convertir en el Sarajevo americano. Santa Cruz se opone a la política socialista e indigenista de Evo Morales amparado por Chávez y Castro, y por supuesto enfrentado al imperialismo al que acusa de intervenir en la política interna de Bolivia. Los próximos referendums en el Beni Tarija y Pando no harán sino incrementar el enfrentamiento existente por más que el Sr Insulza se empeñe en desconocerlo.

A diferencias de Europa estos enfrentamientos en América Latina son internos en la lucha por el poder En Bolivia la lucha de clases tiene connotaciones raciales que se conoce por el indigenismo. Colombia sigue en guerra desde la democracia por mas de cuarenta años; Y en Argentina el campo ha puesto de manifiesto la violación pertinaz de los derechos individuales por parte del gobierno, igualmente planteado como la consecuencia de la lucha de clases.: Solidaridad vs egoísmo.


Toda esta lucha política se encuentra igualmente inmersa en la problemática del narco tráfico, que por supuesto tiene connotaciones políticas profundas. Este es un adicional de la corrupción existente en muchos gobiernos y a su vez recrudece el enfrentamiento con Estados Unidos. Queda por saber cual será la política americana respecto al continente y su participación en los enfrentamientos pendientes. En fin la situación parece candente y no hay armas nucleares que la impidan, pero no olvidemos que entre 1618 y 1648 la Guerra de los Treinta años eliminó la mitad de la población de Europa sin armas nucleares.