El mundo está loco-loco, para que me quiera bajar

LA DIALECTICA DE LA POBREZA

Armando Ribas


El mundo está loco loco, paren que me quiero bajar

                                                Mafalda


Quizás la mayor discrepancia entre Hegel y Kant fue la teoría de las contradicciones que fuera el origen de la dialéctica hegeliana. Si bien no comparto la dialéctica hegeliana pues, como bien señala Kart Popper, sería el fin del conocimiento, no puedo dejar de reconocer que los acontecimientos recientes en el mundo harían levantarse a Aristóteles de su tumba.


Según las últimas informaciones respecto a la escasez de alimentos, de la que The Economist ha hecho exégesis, y además es vox populi, Malthus estaría de vuelta. O sea la teoría de que la producción de alimentos crece en términos aritméticos, en tanto que la población lo hace exponencialmente. Estaríamos entonces enfrentados a esa situación, y por tanto aumentan los precios de los alimentos en el mundo. Se habría producido entonces el deterioro de los términos del intercambio de manera inversa a la prevista por Prebish. (petróleo incluído).


Al mismo tiempo que asume esto que The Economist sutilmente ha denominado un tsunami silencioso, aparece igualmente la noticia de que la mayor causa de enfermedades en el mundo hoy sería producto de la obesidad. Aquí tenemos un silogismo perfecto:

Premisa mayor: Disminuye la provisión de alimentos y hay más hambre en el mundo;.

Premisa menor: El mayor peligro en la actualidad es la expansión de la obesidad;

Conclusión:  Mientras más hambre más obesos.


Pero sigamos con nuestras discrepancias dialécticas. Vemos que según la información de The Economist, el problema de la escasez de alimentos no surge de una disminución en la oferta, sino de un incremento en la demanda. Aparentemente los “culpables” de este incremento son la China y la India. Y aquí pasamos a Malthus. ¿Acaso entonces es que la causa del aumento de la demanda es debida al incremento exponencial de la población mundial? Si se trata de los países industriales ése no es el caso. Si consideramos a la India y la China, sólo en la primera la población ha crecido a una tasa del 6,6% en los últimos seis años. La China por el contrario el crecimiento de su población ha sido de un 0,6% por año en el mismo período.


Si la causa del aumento de la demanda no es el incremento de la población sino el crecimiento económico pasamos entonces a Juan Bautista Say: ”La producción crea su propia demanda”. En tal caso no habría más hambre, sino que por el contrario, habiendo más riquezas habría más poder de compra y por tanto menos hambre. Es decir en términos de Say, hay más demanda de alimentos porque hay más producción de otros bienes. Se me ocurre sin embargo otra posibilidad de explicar el aumento de la demanda de alimentos al mismo tiempo que se incrementa la pobreza. La llamaría la teoría del reparto. En la medida que aquellos que no producen bienes de clase alguna, bien sean los gobiernos o las instituciones internacionales, le extraen riqueza a los que producen mediante mayores impuestos, entonces se produce el siguiente problema. Los repartidores que no producen crean una mayor demanda de alimentos y por tanto suben los precios de los mismos. Al mismo tiempo el incremento de los impuestos reduce la capacidad de producción y hay menor inversión y por consiguiente habrá más desempleo y más pobreza.

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Recordemos entonces a Adam Smith quien en su obra magna dijera: “los ricos no tienen el estómago más grande que los pobres”. O sea que el incremento de la demanda de alimentos no sería de los ricos. En el caso que fuera de los pobres, ello querría decir que éstos estarían mejorando su situación, y por tanto habría más riqueza y menos hambre en el mundo. E insisto, en ese caso habría menos pobres que serían menos pobres.


El informe de the Economist dice bien claro:”Los precios reflejan cambios en la demanda y no problemas de reducción de la oferta, tales como desastres en las cosechas”. No obstante aduce que el uso de cereales para la producción de biocombustibles ha aumentado. Entonces de hecho podemos concluir que la oferta de alimentos se ha reducido pues éstos se han usado con otro propósito. Si así fuera. podríamos decir que la causa del aumento de los precios de los alimentos surge del aumento del precio del petróleo.


Nos viene entonces otra pregunta:¿Por qué causa el precio del petróleo se ha .más que duplicado en menos de un año? ¿Acaso podemos culpar de ello al crecimiento económico de India y China? Pero resulta que estos países no crecieron de pronto y el precio del petróleo sí. Y lo ha hecho más cuando precisamente la economía más grande del mundo (los Estados Unidos) está amenazada por una recesión. Y no olvidemos que una recesión en Estados Unidos afectaría a las economías del resto del mundo. Europa prácticamente no crece y el F.M.I prevé que en el 2008 la Unión Europea crecería tan sólo un 2,1%. Entre el año 2001 y el 2002 lo hizo a la tasa del 1,77% anual.


Puedo decir entonces que el aumento del precio del petróleo surge de las condiciones políticas del Medio Oriente, y no como consecuencia de un aumento inusitado de la demanda mundial. Entonces me van a permitir un salto cuántico en el análisis, pasando de la economía a la política y al derecho. Como muy bien señala el Banco Mundial en un estudio reciente, la culpa de la pobreza en los países subdesarrollados la tienen sus propios gobiernos (Exceso de gasto público, y de regulaciones) .Y este problema ha sido analizado también por The Economist. Y aquí nos encontramos con otra contradicción que enfrenta al mundo actual. Pero pasemos antes al concepto casi desconocido del Rule of Law, que según The Economist ha sido ignorado por los economistas, y cuyo significado sigue siendo ignorado, y aun confundido con el estado de derecho o la retórica de las instituciones.


El Rule of law no es una institución o un estado de derecho en términos genéricos. Es una forma particular de carácter específico que, partiendo del reconocimiento de la inmutabilidad de la naturaleza humana (Hume), crea un sistema de gobierno basado en dos principios fundamentales:. La limitación del poder político y el respeto de los derechos individuales como reconocimiento jurídico de la eticidad de los intereses particulares. Es decir que las mayorías no tienen el derecho de violar los derechos de las minorías. Y los derechos individuales son: el derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la propia felicidad.


El mundo como antes dije, se encuentra ante una dramática disyuntiva. La prédica política que permite el acceso al poder democráticamente, es precisamente la que violando el Rule of Law destruye la economía y genera la pobreza. La ética del reparto basada en la solidaridad frente al egoísmo, resulta en la violación de los derechos individuales supuestamente legitimada por la necesidad de la pobreza. Pero resulta que cuando las necesidades crean derechos, se violan los derechos (el rule of law) que permiten la creación de la riqueza para satisfacer las necesidades.

El planteo ético político en nombre de la demagogia socialista, es la aparente disyuntiva entre solidaridad y egoísmo. Pero como bien dijera Alberdi: “El egoísmo bien entendido de los ciudadanos es solo un vicio para el egoísmo de los gobiernos en que se personifican los estados”. Lamentablemente el artículo 25 de la Declaración Universal de los derechos Humanos, ha sido convertido en la piedra angular para el ejercicio del poder absoluto en nombre de la solidaridad. Fue en función de esta realidad que Tocqueville se adelantara en su juicio sobre el socialismo. en su obra “El Antiguo Régimen y la Revolución” y escribiera: “El Socialismo y la concentración del poder son frutos del mismo suelo” y”.Tales son los vicios del sistema que superan la virtud de los que lo practican.”. En fin entre el tsunami silencioso y la violación del del rule of law, en nombre de los derechos humanos el mundo enfrenta la continuidad de la pobreza y el riesgo del egoísmo del poder absoluto..