SARMIENTO Y LOS FOUNDING FATHERS




   El ladrón privado es el más débil de los enemigos que la propiedad     reconozca.
                                                                               Juan Bautista Alberdi


  No se puede fortalecer a los débiles, debilitando a los fuertes.
                                                                               Abraham Lincoln



Por Armando Ribas, agosto, 2011.


Al momento en que el mundo vive la angustia de la posibilidad de que Estados Unidos entre por primera vez en la historia en default, no puedo menos que recordar las palabras de Sarmiento, allá por el año 1853 en sus “Comentarios de la Constitución de la Confederación Argentina”. En esa oportunidad hizo la siguiente reflexión referente a la situación política – constitucional de Estados Unidos: “Todos los partidos están de acuerdo sobre lo que en el resto del mundo es motivo o pretexto ordinario para las revoluciones y el despotismo”. Y seguidamente recomendó, que dado que la Constitución Argentina se basaba en la americana: “aplicar al texto de sus cláusulas las doctrinas de los estadistas y jurisconsultos norteamericanos y las decisiones de sus tribunales”.

Me he permitido comenzar con esta acotación determinante pues aunque parezca lo contrario existe hoy un cierto paralelismo en la situación política de Estados Unidos y Argentina. Ante ojos propios y extraños la actual problemática política americana, parece situarse en la economía, cuando en la realidad es una disquisición política. En otras palabras en la actualidad todo parece indicar que por segunda vez en la historia de Estados Unidos las palabras de Sarmiento parecen haber perdido validez.

Ya Estados Unidos durante el siglo XIX, tuvo la habilidad de que los Founding Fathers, se impusieran al populismo proyectado por el presidente Andrew Jackson (1829 -1837). Desde entonces hasta el presente, las palabras de Sarmiento reflejaban la realidad política del país al que le debemos la libertad en el mundo. A nuestro juicio la llegada de Obama a la Casa Blanca representa un nuevo desafío a la sabiduría de las Founding Fathers, y tanto que en su discurso inaugural se permitió decir que “Estados Unidos tenían que aprender del resto del mundo” (SIC). En aquella oportunidad escribí: “El que tiene que aprender de Estados Unidos es el Sr. Obama”.

Podría decir entonces que en aquellas palabras se planteaba la realidad de que el sistema estaba en juego y se desconocía aquella sabia observación de Hamilton cuando dijera en la Carta I de El Federalista: “Una peligrosa ambición a menudo subyace detrás de la especiosa máscara de celo por los derechos del pueblo”. En sí, el americano promedio se encuentra preocupado no por el default, sino que está en juego el sistema político constitucional que le abrió las puertas de la libertad al mundo. Y por más que tal vez el Tea Party pueda exagerar sus pretensiones, no debe haber duda respecto a que su surgimiento resulta precisamente de la preocupación por la continuidad del sistema.

Desde mi punto de vista el default no habrá de producirse. Para evitar el default bastaría que se acordara el aumento del techo de la deuda, y en esta proposición no reside la discusión filosófico- política pendiente. Según la última información el llamado “gang” de los seis, que está compuesto por tres senadores demócratas y tres republicanos ha hecho una propuesta aparentemente satisfactoria de reducir el déficit en unos U$S 4.0 billones. Las tres cuartas partes en reducción de gastos y una cuarta parte por aumento de los impuestos. Esta propuesta habría sido aceptada por Obama.

Los republicanos por su parte rechazan toda posibilidad de aumentar los impuestos, y reducir el gasto del gobierno en U$S 5.8 billones. La diferencia por supuesto, más que económica sigue siendo ideológica y lo que está en juego es la continuidad del sistema del Rule of Law, en el cual el gobierno no participa de la actividad económica que queda en manos del sector privado. Por supuesto una reciente encuesta de Reuters da que una mayoría del 56% de los americanos apoya la reducción del déficit mediante el aumento de los impuestos. Claro la mayoría que no tiene que pagarlo y que ignora el impacto de los impuestos sobre el nivel de la inversión. Una lectura de El Federalista muestra que en ningún momento se refirieron al aspecto económico, que se daba por sentado quedaría en manos privadas.

Pues bien que diría Sarmiento ante esta dicotomía ideológica americana de hoy que de alguna manera contradice el supuesto de que todos los partidos están de acuerdo. Es decir la verdadera crisis americana en la actualidad es ideológica y no económica. Pero por esa misma razón asumo que ante las próximas elecciones ninguno de los partidos va a querer aparecer ante el público como el causante del primer default de la historia de Estados Unidos. Por tanto basta con que por el momento se pongan de acuerdo en aumentar el techo de la deuda. Una vez más desde mi punto de vista esta realidad del origen de la crisis es más peligrosa que el default, por más que los mercados de capitales den por sentado el sistema, y solo les preocupe el default.

Pero volviendo a nuestro prócer Sarmiento cabe destacar un hecho notorio. En su discurso de inauguración de la Exposición Rural el presidente de la Sociedad Rural Hugo Biolcati rescató la figura de Sarmiento. Diría que es la primera vez que en el ámbito político argentino, diría de los últimos setenta años se hace referencia paradigmática al éxito histórico argentino. En dicho discurso Biolcati destacó la oposición entre la Argentina de la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX y los momentos que se viven.

Diría que es casi inaudito que un país con una historia sobresaliente que se adelantara a Europa en el reconocimiento de los derechos individuales y la libertad, política y socialmente la ha venido ignorando. La consecuencia es la decadencia que se vive y pareciera que pretendemos ignorar por causas que fuera el fascismo instituido por Perón y continuado por años después de muerte. En su alocución Biolcati señaló que no fue por casualidad que para el gobierno pasara inadvertido el bicentenario de Sarmiento. Debo señalar que de igual manera el año pasado se ignoró el bicentenario del nacimiento de Alberdi. Pero insisto lo más dramático en la historia reciente es que ningún partido político ha pretendido rescatar la realidad de historia argentina y por consiguiente la continua violación de los principios en se fundara aquel éxito paradigmático..

Espero entonces que en la problemática planteada Estados Unidos reconozca lo que le pasó a Argentina cuando ignoró los principios que correspondían a los ideales de los founding fathers.. No olvidemos como bien dice William Bernstein en su “The Birth of Plenty”, que donde no hay propiedad privada no hay creación de riqueza. En lo que atañe a la Argentina quiero ser optimista y vislumbrar la posibilidad de que el discurso de Biolcati se convierta en un nuevo hito de la historia. Es decir que Argentina política y socialmente reconozca las ideas fascistas y socialistoides que la llevaron a la decadencia, y se retorne al sistema, contenido en la Constitución de 1853-60, creado por Urquiza, Mitre, Alberdi y Sarmiento.