LA UCEDE ARGENTINA Y EL MUNDO.


Armando Ribas




Estamos celebrando la independencia de Argentina, pero yo me voy a permitir  que lo que hay que celebrar, recordar y tomar en cuenta es la libertad de Argentina. O sea de San Martín a Urquiza.

“La patria es libre cuando no depende del extranjero, pero el individuo carece de libertad en cuanto depende del Estado de un modo omnímodo y absoluto”. (Alberdi)

 La Argentina fue el tercer país en el mundo de aplicar las ideas políticas que cambiaron la historia de mundo. Y ese proyecto es el propósito que ha de tener  la UCEDE. En la conciencia de lo que dijo Ramón de Campoamor: “En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se Mira”. Y el cristal es rojo pues como dijo Orwell: “La izquierda se ha apropiado de la ética”.

La UCEDE tiene que aparecer como representante de Alberdi, Sarmiento, Mitre, Urquiza, Roca y del pensamiento liberal en Argentina. Hay que discutir que el problema es la cultura de los argentinos. Si hubiera sido la cultura La Argentina no hubiera podido dar ese salto cuántico en la historia entre 1853 y principio del siglo XX en que pasó de ser un país pobre con 800.000 habitantes y un 80% de analfabetos a un país de 7 millones de habitantes, un 25% de analfabetismo y con un ingreso per cápita mayor que Alemania, Italia y Francia.
 La falibilidad del hombre es universal, lo que se requiere es tomarlo en cuenta para limitar el poder político. Y así crear el sistema ético político y jurídico que  dio paso a la libertad y a la creación de riqueza por primera vez en la historia. Hasta hace unos doscientos años el mundo vivía como vivía Jesucristo. (Bernstein).

Tenemos que defender las ideas que lo crearon y que la Argentina aplicó a partir de la Constitución de 1853-60 violada  por Perón y el peronismo a partir de 1945, con el apoyo del Nacionalismo Católico.

Citar a Alberdi y Sarmiento respecto a Estados Unidos e Inglaterra. “Mi convicción es que sin la Inglaterra y los Estados Unidos la libertad desaparecería en este siglo” (Alberdi) “Solo la Inglaterra y los Estados Unidos tienen instituciones fundamentales que ofrecer como modelo al mundo futuro” (Sarmiento) 

Destacar la importancia de los derechos individuales que no son los derechos humanos. Son el derecho de propiedad y el derecho a la búsqueda de la propia felicidad que es como dijo Locke el principio fundamental de la libertad. Está reconocido por Alberdi: “El egoísmo bien entendido de los ciudadanos, solo es un vicio para el egoísmo de los gobiernos que personifican a los estados”. Y está incluido en el art. 19 de la Constitución Nacional. “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la nación será obligado a hacer lo que la ley no manda, ni privado de lo que ella no prohibe.
El art. 14 bis constituye una violación de los derechos privados que garantiza la constitución nacional. La huelga general implica la violación de los derechos de propiedad.

Hoy el problema fundamental que se enfrenta económicamente es el nivel del gasto público, al que lo incrementaron los Kirchner, y Macri lo incrementó más. Y hoy ni siquiera hay datos para saber el nivel del gasto que en el 2017 alcanzaba al 52% del PBI.

Hace mucho tiempo escribí: “Prefiero un gasto más bajo con un déficit más alto, que un gasto más alto con un déficit más bajo”. Friedman al respecto insistió: “Lo que importa no es el déficit sino el nivel del gasto que es el costo que la sociedad paga con impuestos, con inflación o con deuda. Sin reducción en el gasto, por tanto, la rebaja nominal de los impuestos meramente disimula más que reducir el peso”. Y también es importante reconocer que el gasto público como está pasando en la Argentina genera inflación y al respecto George Gilder escribió: “No es principalmente el déficit federal el que genera inflación. Si el déficit fuera eliminado con tasas de impuesto más altas--y la oferta monetaria permaneciese constante, el nivel de precios subiría en la forma ortodoxa de la ley de costos”.
   Tenemos que proponer la necesidad de permitir la revaluación de los activos, pues la inflación determina un aumento del nivel de la tasa del impuesto a las ganancias a
cerca del 50%. Y al respecto Alberdi había escrito: “Hasta aquí el peor enemigo de la riqueza del país es la riqueza del fisco” –“El ladrón privado es el más débil de los enemigos que la propiedad reconozca… Ella puede ser atacada por el Estado en nombre de la utilidad pública”.
     El otro problema presente es la interpretación política de la reciente devaluación del peso la que considera una crisis. Nada más lejano de la realidad que ese criterio, que se basa en la errónea teoría de que es la devaluación la que genera inflación, cuando es la inflación la determinante de la necesidad de devaluar. El peso argentino en noviembre del 2017 estaba sobrevaluado en un 41%. Esa revaluación del peso ha estado determinando un aumento del déficit comercial que en el 2017 alcanzó a u$s 8.400 millones, y en los primeros cuatro meses del año más que duplica el registrado en igual período del año pasado. Hoy el peso ha recuperado su nivel de paridad con el dólar.

 Si la inflación continúa la tendencia de los primeros seis meses del año, al final del año alcanzaría al 34,6%. Por tanto el tipo de cambio de paridad alcanzaría a $32,65 por dólar. Es muy probable que, lamentablemente, el gobierno basado en la teoría a que me referí, va a seguir intentando mantener el precio del dólar, lo que nuevamente perjudicaría la situación del comercio internacional. Y esa tendencia aparentemente se percibe en el mercado financiero cuando recientemente se prefirió mantener los títulos públicos en pesos a los de dólar. Por supuesto, si el tipo de cambio se mantiene, la tasa de interés de los títulos en pesos´en términos de dólares superaría ampliamente la registrada en los títulos en dólares.

 Por último debo insistir en que la posición política de la UCEDE debe insistir en estos temas y fundamentalmente en restaurar el sistema ético, político y jurídico que cambió la historia del mundo y proyectó a la Argentina por las cimas de la historia en los primeros años del siglo XX. Alberdi está presente no lo olvidemos